Vivo en México pero con la cabeza en muchos sitios, a veces más en España que acá, sin duda con el corazón dividido. Vivo lleno de dudas, muchas propias de la mediana edad y sus crisis. Vivo cada vez más asustado por lo poco que sé del mundo y por lo difícil que es emitir opiniones, por lo difícil que es estar informado, por el sesgo, por la manipulación, por mi propia incapacidad. El mundo me parece más que nunca la caverna de Platón, ay de mí si alguna vez llego a creer que conozco a los dueños de esas sombras, a esos que están entre la pared y la hoguera.
La falta de certeza y la necesidad de gritarlo me llevan a empezar este blog. Con un cierto ardor infantil.
